El Plan de Prevención del Riesgo Hídrico en Ciudades, implementado por la Subsecretaría de Recursos Hídricos, contempla un conjunto de obras estratégicas. Su objetivo principal es mitigar los efectos del cambio climático, lograr la reducción del riesgo hídrico en las áreas urbanas y proteger las zonas costeras de los fenómenos de erosión y el consecuente aumento del nivel del mar.
Para su ejecución, el Plan opera a través de dos tipos de medidas estructurales: 1. Intervenciones de drenajes urbanos, las cuales buscan reducir el riesgo hídrico en las ciudades y disminuir la peligrosidad frente a los cambios en los regímenes de lluvias. 2. Intervenciones de defensa costeras, destinadas a mitigar el impacto de la erosión costera —que genera un retroceso de la costa marítima— y a prevenir las inundaciones urbanas causadas por el aumento del nivel del mar en los municipios ubicados sobre el Océano Atlántico.
Es fundamental que la gestión de los recursos hídricos ocupe un lugar central en la planificación de las infraestructuras que apuntan al desarrollo territorial, abarcando tanto sistemas urbanos como rurales. Esta gestión requiere una visión integral del agua como un bien común. Dicha visión debe centrarse en las cuencas hídricas como unidades clave de gestión y planificación, lo cual es esencial para lograr una administración consorciada entre jurisdicciones que permita alcanzar una gestión sostenible y territorialmente equitativa, garantizando a la vez la disponibilidad del recurso para el consumo y la producción.
La perspectiva ambiental adquiere una relevancia creciente en la planificación de estas políticas, especialmente en el contexto del cambio climático. Esto se debe a que todo el territorio bonaerense se encuentra cada vez más afectado por sus efectos, que se manifiestan en la verificación de fenómenos extremos, tales como sequías e inundaciones, situación que exige la implementación de medidas específicas y robustas para la gestión del riesgo hídrico.